
presentaciones en la sala Adolfo Llauradó
del 19 al 28 de feb.´08 - martes a jueves - 6 pm
reposiciones en la sala teatro Argos Teatro
martes, miércoles y jueves, todo marzo´07
|
|
||||||||||
|
La divertida y reflexiva comedia Baile sin máscaras dio comienzo a la muestra de teatro de muy jóvenes o poco conocidos dramaturgos de todo el país, ciclo que continuará en la sala teatro El Sótano. Excelente Carta de Presentación de la Comisión Coordinadora del valioso proyecto Nuevas voces y visiones. Obras de la nueva dramaturgia cubana. |
||||||||||
estreno (primero del proyecto Nuevas Voces y Visiones): martes 19 de diciembre´06 - 8:30 pm. sala teatro El Sótano funciones: siguientes martes y miércoles de diciembre. -ELENCO- YORDANIS: Alexander Díaz YANELIS: Ariadna Tejera / Lilliana Berguez YILIAN: Yaité Ruiz / Gleibis Conde YONI: Jorge E. Caballero / Reinier González / Andy Barbosa
diseños: Ricardo Castillo asesor coreográfico: Brahin Marrero asistente de dirección: Liliam Ojeda _________________________________________ Baile sin máscaras es una comedia, pero sólo en apariencia. Su verdadera esencia resulta tremendamente amarga y terrible. El “divertido” juego que inician sus cuatro protagonistas adquiere por momentos matices aterradores, sobre todo al descubrir que la realidad a la que alude resulta sospechosamente familiar. Bajo las “modernísimas” leyes de esta nueva realidad, el sexo es un deporte, el amor una utopía, la buena educación una pérdida de tiempo y el bienestar material lo único importante. Llegados al punto donde todo es posible, las acciones se ven despojadas de su trascendencia y entonces “alisarle la cola a un caballo o asesinar a alguien con un puñal, no son más que hechos”. Sin embargo, quién sabe…, tal vez no todo esté perdido y algo aún pueda ser salvado de aquello que Virgilio Piñera llamó “la violácea dilatación del olvido”. (Eduardo Eimil) __________________________________________ Máscaras superpuestas por Liliam Ojeda Con el advenimiento del tercer milenio cuatro jóvenes buscan la forma de ponerse a tono con los tiempos que corren. Yordanis, Yanelis, Yilian y el Yoni se reúnen en un apartamento en la periferia de la ciudad para despojarse de “la falsa moral y los prejuicios heredados” mediante la construcción de una nueva sociedad sin tabúes ni prohibiciones. Se proponen el ejercicio de una libertad sin límites, quitándose las máscaras que los mantienen atados al “mundo real”. La única dificultad, aunque invisible al principio, será precisamente determinar cuántas máscaras ha de quitarse cada uno para llegar a ser realmente libres. Esa es la propuesta del joven director Eduardo Eimil, sobre el texto del también joven Yunior García: develar las inquietudes de una generación emergente, escrutar en los orígenes de sus motivaciones y desentrañar la madeja de contradicciones propias de esa edad. La obra transcurre en tono de comedia, pero no por ello deja de ser sincera y consecuente con los cuestionamientos que plantea. Los cuatro personajes se enfrentan, se descubren entre ellos y a sí mismos, y cada uno va encontrando otra máscara bajo la que tratan de quitarse: como un sistema de máscaras superpuestas. Una tras otra van cayendo, en un montaje lleno de ritmo, música y vitalidad, que nunca deja de sorprendernos con las revelaciones de estos jóvenes que se han propuesto, no sólo ser libres, sino absolutamente sinceros. ¿Cuáles son los límites de la libertad en este “mundo real”? ¿Hasta qué punto podemos desnudar el alma y ser consecuentes con ello? ¿Es el libre albedrío la única forma de conocernos a nosotros mismos? Y esa máscara que, en el honesto intento por ser mejores, hemos dejado caer... ¿ha sido realmente la última? |
||||||||||
|
-Fotos y comentarios: Pepe Murrieta- |
||||||||||