Juicio y condena pública de Charlotte Corday
presentada por el Centro de Teatro de La Habana
y

dramaturgia, puesta en escena y dirección general: Rubén Sicilia
espectáculo unipersonal de
Mirtha Lilia Pedro Capó
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Premio Caricato de Actuación Femenina 2009 y Mención de Actuación otorgada por la UNEAC, el mismo año Premio Terry de Actuación Femenina, 2008 |
diseños de escenografía y vestuario: Orlando Gorra
diseño de iluminación: Rubén Sicilia y Orlando Gorra
diseño de banda sonora: Rubén Sicilia y Andrés Mir
funciones en la sala teatro del
Museo Nacional de Bellas Artes (colección cubana)
FEBRERO DE 2010:
del jueves 25 al sábado 27 a las 7 de la tarde - domingo 28 a las 5 de la tarde
11, 12 y 13 de septiembre´09 - Teatro Milanés de Pinar del Río
estreno: 1º de octubre´08 - sala teatro Adolfo Llauradó
funciones martes, miércoles y jueves -siempre a las 6 pm
TODO EL MES DE OCTUBRE
El unipersonal aborda la época convulsa de la revolución francesa a partir de La Corday, discutido personaje histórico que mató a Jean Paul Marat en la bañera, por lo cual aparece ante unos como heroína y ante otros como asesina. Un verdadero reto a las posibilidades de desdoblamiento de la actriz que incorpora múltiples personajes de la historia.
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A través de un espectáculo de cincuenta minutos de duración escrito y dirigido por Rubén Sicilia, la actriz Mirtha Lilia Pedro desarrolla un emotivo, limpio y convincente trabajo actoral donde si bien es ayudada en su narración escénica sobre todo por el buen diseño de iluminación y la acertada banda sonora de la puesta, es ella con su encarnación de Marat Sade y de Charlotte Corday quien sobresale entre los recursos utilizados por Sicilia y su Teatro del Silencio, que nos trae esta vez una propuesta de alcance mucho más universal y hasta contemporánea que el texto de donde parte, seguramente la obra de Peter Weiss Persecución y asesinato de Jean Paul Marat. Sugiero a los
integrantes de los Premios "Caricato" y "Adolfo Llauradó" (pues por
la edad de la actriz también corresponde concursar en éste) no dejar
de llegarse de martes a jueves a la sala Llauradó, en el habitual
horario de las 6 de la tarde. En la imagen inmediata superior
derecha, Mirtha Lilia Pedro cuando recibe al final de la función una
intensa ovación del público. |
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Querido espectador:
ESTIMO conveniente aclararte que tal vez parezca inusual, que un dramaturgo le encomiende a un actor la delicada tarea de "escribir unas líneas" a su espectáculo, máxime cuando yo no soy un hombre de letras. Esa fue la primera impresión. Luego, entendí que precisamente por ser yo un actor se tornaba factible mi punto de vista, ya que en esta ocasión la "puesta" se supedita al trabajo del actante. Por eso acepté el reto… Y por eso también seré breve.
Conozco al autor y director de esta obra desde temprana edad; es de mi generación, La Eterna de los 60, y por esta razón de género, me siento cómplice fácilmente de su lenguaje. No obstante, entiendo que por el discurso directo de la oralidad en este trabajo, sumado al igualmente preciso y fundamental de las imágenes, resultará fácil para ti descubrir en la obra, un claro afán de especulación existencial y filosófica y per se debate analítico a cerca del supuesto punto de vista víctima-heroína; aquí se hace evidente el planteamiento de la ambivalencia entre la convicción de hacer lo correcto y la siempre relativa apreciación de qué es lo verdaderamente correcto- Do the right thing!, en fin, la eterna interacción entre el Ser y el No Ser. Entre la sombra y la luz. Entre la Muerte y la Existencia.
Advierto entonces el notable trabajo de la intérprete en este juego actriz- personaje, encarnando con valentía y eficacia la propuesta de Rubén Sicilia; inundándonos con una voz y un histrionismo como pocos, la actante nos conduce a través de toda la exposición emocional, con seguridad y destreza, a lo largo de un viaje desde el punto de la historia, que en el contexto nacional deviene un tanto icono relativo a estos días. Y nos deja parados en medio del Portal de nuestros enjuiciamientos y prejuicios, induciéndonos a la reflexión, creando y deconstruyendo pasajes y paisajes de nuestro pensamiento más actualizado y participativo.
Eman Xor OÑA (palabras del programa de manos)