Ensayo para 7 

 

 

  ESPACIO TEATRAL ALDABA 

Dirección artística: CARLOS PÉREZ PEÑA

 Dirección General: IRENE BORGES

 

-Actúan-

Carlos Pérez Peña

José Roberto Gacio Suárez

Eric Morales Manero

Malena Sandy Hernández Domínguez

 

diseño de luces: Reinier A. Rodríguez

preparación fisica: Manuel Buada

coreografía: Yordelan Téllez Martínez

arreglos musicales: Efraín Ríos

 diseño de escenografía: Ernesto Lara

atrezzo: Yiniel Hernández

diseño de vestuario: Alina Menéndez Simón

diseños de peluquería y maquillaje: Yasemín Torres

 producción: Mercedes Rodríguez Amaya

asistente de dirección: Isabel C. López Hamze

 

Música utilizada:

Obertura de Candido de Leonard Perstein , Concierto en Mi Mayor para clave y cuerda de Antonio Vivaldi,

Marieta del Guayabero , Maquillaje de Homero Expósito y Virgilio Expósito  con arreglo de Efraín Ríos.

 

NOTAS AL PROGRAMA DE MANOS

El teatro es un lugar extraño. La gente va a escuchar historias lejanas, a ver rostros desconocidos. Pero al mismo tiempo, los que dejan los tragos, el dominó o la telenovela para ir al teatro, se buscan a ellos mismos arriba del escenario.  El espectador va a presenciar su propia historia, aunque se trate de Equus de Peter Shaffer, de Romeo y Julieta, de Los abuelitos y el porno, o sencillamente de Ensayos para siete de Boguslaw Schaeffer.

Son los actores los indiscutibles protagonistas de este interminable ensayo que se parece a la vida misma. Ellos juegan a rejuvenecer el teatro, a resucitarlo, a cuestionarlo, a abandonarlo… Pero siempre vuelven a él, así como es, tan frágil, tan doloroso, tan intenso, tan extraordinario. Porque un buen actor quiere actuar, quiere actuar más y más.

El público galopará a un ritmo trepidante intentando alcanzar a los actores en su marcha. Esta es una carrera que nunca acaba, ni siquiera la muerte del actor es el fin, pues se levanta y repite su ocaso hasta alcanzar la perfección.

El interprete en escena se desdobla, se enmascara, unas veces interpreta algún disparatado personaje, otras se interpreta a sí mismo. No solo se muestra la magia de la función, sino también la persistencia del ensayo.  Se mezclan el amor por el teatro y los intereses personales, la dedicación y el hastío, la risa y el llanto.

Ensayos para siete es una historia de actores contada por actores, donde el humor más fino y el más delirante se abrazan al espectador para hacerlo pensar, soñar, actuar…

-Isabel Cristina-

 

Notas de un actor

Para un actor, como yo, con tantos años sobre el escenario, resulta de enorme regocijo encontrar un texto que recoge el proceso de ensayos de un espectáculo, a la manera de un delicioso juego teatral.

Y es que jugar seria y rigurosamente, aunque en este caso se tata de una comedia, es quizás la razón primordial del desempeño de los  interpretes.

La obra ofrece posibilidades a los actores para desplegar sus recursos histriónicos, pero además permite reflexionar abiertamente, como sucede con frecuencia, sobre posibles direcciones o poéticas escénicas, cuyo rumbo podemos asumir o rechazar.

Un actor novato se pregunta: “¿Para qué hago todo esto?, ¿por qué me pinto como un idiota?, ¿Por qué repito el texto?, ¿Porqué me pongo esta ropa tan absurda?...y termina afirmando ¡Actor! ¡Actor! ¡Que profesión tan extraña!”

A veces los tropiezos y las incomprensiones nos hacen pensar en huir de la profesión, pero siempre será más intenso el deseo de estar, de permanecer mientras se conserve capacidad y energía creadora. Y también por que no, el anhelo de trascender en el recuerdo emocionado de los espectadores, más allá del tiempo que nos tocó vivir.

- Roberto Gacio-

 

-fotos: cortesía de la compañía-

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