Notas al programa de mano para LAS RELACIONES DE CLARA.
INSTRUCCIONES PARA COMER EL CORAZÓN DEL ENEMIGO
Lea en alta voz. Lea:
1. En las notas al programa que me han pedido escribir para presentar al público cubano Las relaciones de Clara/ Klara Verhältnisse,
podría hablar de incomunicación, desesperanza, un mundo PostSeptemberEleven.
2. Sin embargo, esta obra escrita por Dea Loher /Baviera, 1964/ es un laberinto de deseos, una casa deshabitada, un mundo en el cual puede perderse toda sensación de realidad y en la que usted tendrá que aventurarse.
3. Por ello preferiría dibujar un mapa: una guía útil para que recorra cada habitación donde esta tragedia será representada para que todos y cada uno sean propensos a esta enfermedad que Clara sufre, al fatum que, como decían los griegos, la consume en cada oportunidad.
4. En el hospital, en el Barrio Chino, en la Pensión Rosa, en una Escalera hacia la Muerte, Clara es amada y abandonada infinitamente.
mientras Tomás abraza a Isabel, Isabel procura a Irene, Jorge y Godofredo persiguen a un fantasma que es Clara en las ruinas de un Berlín ubicuo, usted debe aprender cómo devorar el corazón del enemigo, un enemigo que acecha en los rincones de esta Casa.
5. Por eso, le aconsejo no amar a los niños ajenos, no donar sangre a precio estándar, no cambiar su corazón por una pieza de látex ni aceptar las regalías de un retiro anticipado.
6. Aprenda de Clara, y del abandono con que su cuerpo tan hermoso es sacrificado. Quiero hablar del sacrificio, cuando usted me pregunte
por qué Teatro El Público ha escogido esta obra en días de calor, de guerra, de epidemias, en una Habana grisrojaverdeazultan blanca,
donde puede que seamos también el enemigo y no sirvan ya de nada las instrucciones del manual.
7. Muerda el corazón de Clara. Lea en alta voz el testamento que escribimos en los restos del Muro. Un Muro de Berlín frente al mar de La Habana donde nos dictan instrucciones para el próximo huracán.
Las relaciones de Clara
Desempleada una vez más, Clara acude con su futuro esposo al último recurso: pedir ayuda a su familia. Pero ni su hermana ni su esposo Godofredo se deciden a auxiliarla. Tocando una puerta tras otra, Clara intenta recolocarse en un mundo que se deshace apenas se asoma a él, y deberá descubrir una serie de traiciones y transformaciones que afectarán a todos sus conocidos. En la Pensión Rosa, abrazada a cuerpos que amó y a los que ya no reconoce, Clara deberá decidir por última vez sobre el sentido de su vida.