Todas las gardenias para Raquel Revuelta 

 

por Octavio Borges Pérez

 
La Habana, (AIN).- Cubierta por la bandera cubana, llegó hasta su última morada en el cementerio de Colón de Ciudad de La Habana, esa imprescindible de la escena teatral cubana de todos los tiempos que fue Raquel Revuelta..

Generaciones de cubanos llevamos grabado hondo en la memoria su rostro en la película Lucía, de Humberto Solás, cuando en el vórtice de la locura su personaje pide: "Mamá, dame una gardenia, una gardenia mamá".

Ella merece todas las gardenias posibles porque fue la gestora del teatro cubano moderno de ideas, no sólo como actriz y directora sino también como mecenas, pues del dinero ganado en los contratos, gran parte lo dedicó a costear becas de estudios, investigaciones y puestas en escena.

Acompañada de sus fieles compañeros del teatro, en la despedida de duelo la actriz Alina Rodríguez destacó que de ella siempre se hablará en presente y su figura crecerá como todo el que ha cumplido la misión que se propuso.

Agregó que esa misión suya hace que los teatristas cubanos sean cada día más exigentes con el teatro que quieren hacer.

Recordó que sus alumnos siempre elogiarán sus clases, la exactitud de sus métodos, el conocimiento de los recursos, la importancia que daba al buen decir y su capacidad de crear un personaje, convencer al espectador y ayudar a los demás a conseguirlo.

También elogió su fidelidad a las cosas que amaba, el teatro, la familia y la gran familia humana, y su amor a la justicia social quedó siempre claro desde una posición exacta, disciplinada y crítica.

(tomado de www.cubarte.cult.cu )

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