Zenén Calero expone en La Habana
La Galería Raúl Oliva, Centro de Estudios del Diseño Escénico,
ubicado en la tercera planta del Centro Cultural Bertolt Brecht, en Ciudad
de La Habana, y dirigida por el prestigioso diseñador Jesús Ruiz, se ha
propuesto desde sus inicios promocionar el trabajo artístico de los
principales diseñadores teatrales de la escena cubana, así como investigar
la historia de esta especialidad en el panorama de la Isla, impartir
cursos, conferencias y también invitar a creadores de la imagen escénica
de otros países, para exponer o intercambiar sus experiencias con los
artistas nacionales.
Precedido por las exposiciones de los maestros Raúl Oliva, Salvador
Fernández, Eduardo Arrocha y María Elena Molinet, el diseñador
Zenén Calero, director de la Galería El Retablo, Centro Promotor
de la Imagen del Títere, en Matanzas, es el quinto creador invitado para
mostrar su labor teatral de más de treinta años, no solo en el teatro de
títeres a través de sus proyectos para Teatro Papalote o actualmente
Teatro de Las Estaciones, sino para el teatro dramático con actores o
coproducciones de puestas en escena con España y Venezuela. La exposición
que llevará como título Zenén Calero: un retablo entre el sol y la luna,
cuenta con la curaduría de la licenciada Silvia Llanes, del Museo
Biblioteca Servando Cabrera Moreno, y exhibirá bocetos, vestuarios,
figuras y escenografías de espectáculos concebidos por el artista entre
1982 y 2009. La inauguración será el 18 de agosto a las 7 de la noche y
las palabras de presentación estarán a cargo del director artístico y
dramaturgo René Fernández Santana, líder del Teatro Papalote, de Matanzas,
donde Calero comenzó su carrera profesional, y Premio Nacional de Teatro
2007. Como invitados estarán los actores del Teatro de Las Estaciones y la
soprano Bárbara Llanes.
La exposición estará abierta de martes a sábado de 10 am a 5 pm y los
domingos de 1 a 5 pm, hasta el 17 de octubre.
ZENEN
CALERO: TODA LA VIDA EN UN RETABLO (palabras del catálogo de la
exposición)
Sucede con la mano de Zenén Calero lo que saben provocar los
artistas de talento genuino: una vez que uno ha admirado su quehacer, ya
esa marca de fuego queda en nuestros ojos como un referente ineludible, y
se quiera o no, a partir de ahí juzgamos todo lo que vemos luego en esos
mismos ámbitos. Desde ese punto de una Cuba no siempre entrevista en los
grandes mapas, Zenén Calero ha sabido educarnos la mirada, seduciéndonos
con un azul que no debe ser escaso en su natal Boca de Camarioca, y
tampoco ya en los retablos de la Isla, que bien conocen ese matiz, porque
de alguna manera está impregnando todo lo que diseña, todo lo que se alza
sobre el retablo que para él parece ser un espacio de vida infinita.
De aquel niño que jugaba bajo la cama a crear escenas teatrales,
iluminándolas con linternas, improvisando juegos que profetizaban lo que
indefectiblemente vendría luego, hasta el hombre que hoy se reinventa a sí
mismo con cada espectáculo, hay una larga historia. Pero valdría decir que
se trata de una saga coherente, consecuente con su trazado desde los
primeros capítulos, en los cuales poco a poco Zenén de Jesús Calero Medina
ha ido encontrándose a sí mismo, apoderándose de un sello que, también
como los artistas de talento veraz, ha terminado por compartir con
nosotros, alejado del egoísmo y la arrogancia que, por lo general, acaban
produciendo obras sordas y ciegas. La suya es no solo una obra que encanta
por la exactitud del trazo, por la eficacia con la cual un tejido y un
perfil se avienen a lo que sueña; sino también por la extraordinaria
vitalidad que saben aportar a ese cuadro en movimiento que debe ser el
retablo: mundo que refleja mundos en una escala abierta al sueño mismo.
Desde esa posibilidad caleidoscópica, la muestra que se exhibe aquí nos
invita a reconocer a Zenén Calero en los muchos modos en que ha sabido ser
siempre él mismo.
Alumno de la Escuela de Artes Plásticas de Matanzas, halló una maestra
sagaz en Estela Laborde. En ese espacio coincidió con Ever Fonseca,
Roberto Fabelo, Pedro Pablo Oliva. Pero cuando lo invitan a pintar telones
para una producción del Lírico de Matanzas que se representaría en el
Teatro Sauto, de alguna manera se echaron las suertes. Sería el diseño, el
espacio múltiple de los escenarios y no el lienzo fijo lo que acabaría
aprovechando aquel talento que ya se desbordaba. La entrada al Guiñol, de
la mano de Sara Miyares y Eddy Socorro, sería el pórtico de su intenso
diálogo con René Fernández, quien regresó a sus propios predios con la
energía de quien no llora el tiempo perdido, sino dispuesto a regenerarse
en acto de vida. Una prueba contundente de la habilidad y capacidad de
asimilación de ese talento versátil que es Zenén la debemos a René, quien
añadió al repertorio del grupo las fábulas del mundo negro. Sólo un
verdadero artista, seguro de sí y anhelante de nuevos rumbos, puede hacer
lo que Zenén consiguió, proviniendo de una cultura y una formación
distante de esas referencias: entrar a ese universo y lograr vivificarlo,
mediante el juego, la experimentación con nuevas formas y texturas,
creando un reino para esos dioses humanísimos. Nunca han dejado de
impactarme las extraordinarias figuras de El gran festín. Casi respiran.
De La Caperucita Roja a esas piezas dignas de museo, y de ahí a la
evocación de las muñecas de trapo populares para Nokán y el maíz, se llega
a la síntesis poderosa y progresiva de Okin eiye ayé. Un trazo basta para
anunciar la plenitud. Un cuerpo único, el del titiritero, deviene Noche,
Majá, Pájaro libre. Imágenes que ya luego nadie podría copiar, so pena de
intentar repetir lo irrepetible.
El tránsito a Teatro de las Estaciones es, aunque para algunos parezca
ruptura, la lógica prolongación en pos de otras dramaturgias, de otras
miradas a lo que se sabe y a lo que aún se quiere poseer. Si Zenén hubiera
limitado su carrera a demostrar lo ya aprehendido, tal vez no le faltaran
hoy elogios. Pero ahí están La niña que riega la albahaca… (esa maleta
retablo que Lorca hubiera querido llevarse de vuelta a Granada), La caja
de los juguetes (un Debussy de rosa y azul tropical, para delicia de todos
los espectadores), las estaciones danzantes de El patico feo, la Cecilia
Valdés de cabellera ensortijada y mirada abrasadora de La virgencita de
bronce, la playa neoyorquina vista a trasluz de unas mariposas que imaginó
Martí para Los zapaticos de rosa, y una noche enorme y maternal en la que
un niño imagina las sombras de su vida, de la mano de un extraordinario
pintor. Y junto a ello, que no es menos, un Pelusín del Monte que ha
sabido renacer de las cenizas de su mito, levantado entre Dora Alonso,
Pepe Carril y los Hermanos Camejo, ante cuyos nombres ha inclinado con
respeto su pincel Zenén Calero, transformando su mano en la de esos
artistas, pero extendiendo el paisaje de ese guajirito hasta nuestros
días, como ha de hacerse con la tradición cuando merece ser amada. Siendo
él mismo, siendo un discípulo de Pepe Camejo, jugando a disfrazarse con
los trazos de Sosabravo, ha hecho a un crítico preguntarse hasta dónde nos
va a llevar. Quizás hasta el límite de una maravilla que solo puede
esplender allí donde terminan los retablos. Y ya se sabe que un retablo,
como un sueño o un cuento prodigioso, no puede ni sabe terminar nunca.
Yo he tenido el privilegio de ver salir de sus manos los personajes que, a
petición de Teatro de las Estaciones, he imaginado. No puedo describir esa
emoción: saberlos bellos y funcionales, títeres con alma de títeres y no
de copias baratas de personas, me devuelve a mis propios juegos de
infancia, cuando también improvisaba escenas a escondidas de los adultos.
Como de la noche al día, y viceversa, Zenén Calero nos ha regalado otros
ojos para que aprendamos a mirar hacia el retablo. Y descubrir en él otro
ensueño, otra imagen de la vida en cual, como en aquellos juegos, todos
somos el teatro.
-NORGE ESPINOSA MENDOZA-
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ZENÉN CALERO.
SÍNTESIS
CURRICULAR
Zenén de Jesús Calero Medina nació en Cárdenas, Matanzas, Cuba, el 15
de octubre de 1955.
Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, (UNEAC) y miembro de
la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, (ACAA).
Estudios realizados
1971- Escuela Provincial de Arte Mártires de Bolivia. Matanzas.
1982- Seminario para diseñadores escénicos ICAIC-Ministerio de Cultura.
1990-1992 Curso de Post- grado de Diseño escénico para teatro, cine y
televisión en el Instituto Superior de Arte de La Habana.
Exposiciones Personales (selección):
1983 - Muñecos, Vestuario y Escenografías para el Teatro Papalote, Sala
Covarrubias del Teatro Nacional, Ciudad Habana.
1988 – Zenén Calero: Diseño Escénico, Galería Provincial de Arte,
Matanzas.
1989 - Títeres Afrocubanos. Galería Biblioteca Provincial Elvira Cape,
Santiago de Cuba. Festival Internacional de Artes Escénicas de origen
Caribeño.
1991 –Títeres Afrocubanos, Galería Espacio Abierto (Revista Revolución y
Cultura),Ciudad de La Habana.
1994 - Aquí Zenén diseña, Galería Provincial de Arte, Matanzas. 1er Taller
Internacional de Títeres de Matanzas.
- Títeres Afrocubanos, Galería de la Casa Cultural Barrainkúa, Bilbao,
España. Festival Internacional de Títeres.
1995 - Leyendas titiriteras, Galería del Museo de Antioquia, Medellín,
Colombia. Festival Colombiano de Teatro para Niños.
1997-Zenén Calero: Diseño Escénico, Galería Boulevard Gambetta, Festival
Mundial de Títeres de Charleville –Mezieres, Francia..
2000- Zenén Calero, 20 años de diseño escénico, Galería de Arte de Colón,
Matanzas.
- Los Títeres de Lorca. Galería Teatro SHIVA, Nueva York, Estados Unidos.
Henson Festival Internacional of Puppet.
2000 -XX años de sueños, títeres y teatro. Galería El Retablo, Matanzas,
Galería Teatro Karl Marx. Ciudad de La Habana, y Galería Tina Modotti
,Teatro Mella en Ciudad de La Habana, Festival Internacional de Teatro.
2002-Títeres y Leyendas, Pabellón Infantil Feria Internacional del Libro
de Guadalajara, México.
2006-Con alma de Geppetto, Galería Casa de Las Sirenas, Sevilla, España
Feria Internacional de Títeres.
2009- Palabras de amor. 30 años de vida artística de Zenén Calero, Galería
El Retablo, Matanzas.
Exposiciones Colectivas (selección):
1985 - Exposición Colectiva de Diseño Escénico y Gráfico en la Universidad
de Sevilla, España.
1987 - Integrante Equipo Cuba a la Cuatrienal de Diseño Escénico de Praga,
Checoslovaquia. Con la obra El gran festín del Teatro Papalote.
1988 - Exposición colectiva Teatro para Niños en Cuba, Galería de Arte. X
Festival Nacional de Teatro para Niños y Jóvenes en Cienfuegos.
- Exposición colectiva de Diseño Escénico y Gráfico en Teatro Malic,
Barcelona, España.
1991 - Muestra Colectiva Cuba-África Santería, Galería MANETEN, Gotemburgo,
Suecia.
2002- Manos para un títere. Galería de Arte Cultura Comunitaria. Encuentro
Nacional de Titiriteros en Guantánamo.
2006-Con alma de Geppetto (3 diseñadores cubanos) Galería Provincial de
Arte, Matanzas. 7mo Taller Internacional de Títeres.
Premios y Distinciones (selección):
1985- Premio Diseño, IX Festival Nacional de Teatro para Niños, Ciudad de
La Habana. Obra Nokán y el maíz, Teatro Papalote.
1987- Diploma de Honor junto al equipo de diseñadores cubanos presentes en
la Cuatrienal de Praga del Diseño Escénico, Checoslovaquia. Obra: El gran
festín, Teatro Papalote.
1988- Premio Salón Provincial Artes Plásticas de Matanzas, instalación
escénica El tambor de Ayapá, sobre el espectáculo del Teatro Papalote.
1989- Distinción Centenario de La Edad de Oro del Ministerio de Cultura.
1990- Premio Rubén Vigón de Diseño Escénico UNEAC. Obras Okín Eiye Aye,
Teatro Papalote y La Fiesta de los Dragones, coproducción Cuba-España, del
Consejo Nacional de Artes Escénicas.
- Premio Mejor Diseño Escenográfico XI Festival Nacional de Teatro para
Niños, Santiago de Cuba. Obras Romance del Papalote que quería llegar a la
Luna y Obiaya Fufelelé , Teatro Papalote.
1992- Premio Rubén Vigón de Diseño Escénico UNEAC. Obra Los Ibeyis y el
Diablo, Teatro Papalote.
1993- Premio Mejor Plaquette. Salón Nacional de la Propaganda Gráfica 26
de Julio. Ilustraciones libro Los Ibeyis y el Diablo, Ediciones Vigía,
Matanzas.
- Distinción por la Cultura Nacional, del Consejo de Estado de la
República de Cuba.
1994- Mención de diseño Concurso Rubén Vigón UNEAC. Obra Divertimento
Moderato, Teatro Papalote.
1997- Premio de Diseño Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato de
Santa Clara. Obra La niña que riega la albahaca, Teatro de Las Estaciones
- Premio Especial del Jurado del Festival Nacional de Teatro Sin
fronteras, Ciego de Ávila. Obras Tierra a la vista, Divertimento Moderato
y Oshun y el espejo mágico, Teatro Papalote.
2000 – Premio Mejor Diseño Festival Nacional Teatro de Pequeño Formato
Santa Clara. Obra El sueño de Pelusín, Teatro de Las Estaciones.
2001- Premio Rubén Vigón de Diseño Escénico UNEAC. Escenografía, muñecos y
vestuario, obra El gorro color de cielo, Teatro de Las Estaciones.
- Premio Mejor Diseño, Encuentro de Teatro Profesional para Niños y
Jóvenes Guanabacoa .Obra El gorro color de cielo, Teatro de Las Estaciones
-Medalla Hazaña Laboral del Consejo de Estado.
2002 – Premio UNEAC de Diseño, Festival Nacional de Teatro de Pequeño
Formato de Santa Clara. Obra La Caperucita Roja, Teatro de Las Estaciones.
- Premio Stand más original, Feria Internacional del Libro de La Habana.
Ediciones Alarcos, diseñado y realizado por el artista.
2004 -Premio del Fondo Cubano de Bienes Culturales y de la Facultad de
Ciencias Médicas a la pieza Ternurade Zenén Calero Medina presentada en el
1er Salón de Arte Textil de la ACAA Matanzas.
- Premio Avellaneda Mejor Diseño del X Festival Nacional de Teatro de
Camagüey. Obra La caja de los juguetes, Teatro de Las Estaciones.
- Medalla conmemorativa Tricentenario de la Fundación de la Ciudad
Matancera.
- Hijo ilustre de la Ciudad de Varadero, entregado por la Asamblea
Municipal.
2005 - Premio Manos de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, por la
contribución con su obra al desarrollo de la artesanía.
2006- Premio Mejor Diseño, Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato
Santa Clara. Obra La Virgencita de Bronce. Teatro de Las Estaciones.
2007- Premio Mejor Diseño ,Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato
Santa Clara. Obra El Patico feo. Teatro de Las Estaciones.
-Seleccionado como Artista de Mérito de la ACAA.
2008- Premio Mejor Diseño, Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato
Santa Clara. Obra Yemayá y la flauta maravillosa. Teatro Papalote.
-Premio Especial de Diseño Rubén Vigón UNEAC. Obra Los zapaticos de rosa,
Teatro de Las Estaciones.
2009- Premio Avellaneda Mejor Diseño, Jornada Nacional de Teatro Cubano.
Obra Los zapaticos de rosa, Teatro de Las Estaciones.
2010 -Premio Mejor Diseño, Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato
Santa Clara. Obra Por el monte carulé, Teatro de Las Estaciones.
- Premio Avellaneda Mejor Diseño del XIII Festival Nacional de Teatro de
Camagüey. Obra Federico de noche, Teatro de Las Estaciones.