LA CASA VIEJA

de Abelardo Estorino

por Teatro D´Dos

Dirección artística y general: Julio Cesar Ramirez

 

 

reposiciones en la sala Estudio del Centro Brecht

marzo de 2010

 

 funciones en la sala Argos Teatro

 a partir del viernes 6 de junio´08 a las 8:30 pm.

 hasta el 29 de junio -  horarios habituales - domingos a las 5 pm.

-fotos: Pepe Murrieta-

 

-ELENCO-
LAURA: DAISY SÁNCHEZ
DIEGO: JORGE FERNÁNDEZ
ESTEBAN: JULIO CÉSAR RAMÍREZ

 

diseño de vestuario: Daisy Sánchez

diseños de escenografía y luces: Julio César Ramírez

asesor teatral: Omar Valiño

producción: Gaspar Navarro

 

ALGUNAS MÍNIMAS SUGERENCIAS PARA ENTRAR A LA CASA. (palabras para el programa de manos)

Somos hijos de los sesenta. Todos los hacedores del espectáculo que verán a continuación, nacimos en aquella década prodigiosa, la mas bella del siglo, según algunos; cuando pareció que podría cambiarse el mundo.
Una Cuba en revolución era uno de los puntos cardinales de aquellos años. Precisamente de ese tensado espacio social se nutrió La casa vieja, de Abelardo Estorino. Un pequeño pueblo de provincias, unos hermanos ante la inminente muerte del padre, una muchacha a la cual le es negada una beca, una vorágine transformadora que arrastra a comprometidos, escépticos e indiferentes... Los personajes que en esas coordenadas debaten los conflictos de su hora y de su porvenir, pudieron ser nuestros padres. A los 40 años de vida, sus hijos, queremos volver sobre aquellos definitorios acontecimientos, y sobre su legado.

Si este es el punto de vista de la puesta en escena, no busque una actualización elocuente o superficial de la pieza. Déjese llevar por su emociones, haga caso a sus recuerdos, compare de manara sutil con el presente y sentirá que La casa... no se pone vieja. O tal vez sí. Depende.

Para contribuir a esas sensaciones, el director del montaje, como dramaturgo, se apropió de la audacia actual de Estorino cuando revisita sus propios textos para re-componerlos. De tal forma, ha prescindido de personajes y situaciones para involucrarle a usted en una estructura si ya imprescindible, donde s enfrentan sus cuatro protagonistas. Al mismo tiempo, ha dotado a la puesta en escena de innegable sabor cubano gracias al olor desprendido por las tazas de café, a la melodía del bolero, a la ricura del taburete, a la complicidad del chismorreo... todo para que usted se sienta en familia.

Y como familia al fin, nos ayude a indagar en el espíritu de las épocas de transición, en las relaciones generacionales hijos-padres, en las raíces de tantos hilos que se tejen en tan corto período histórico y, por qué no, en las acciones a emprender dentro de la casa.

Si, por demás, gusta de los mecanismos y técnicas de creación teatral, le sugiero observar cómo el realismo poético de la obra es erosionado continuamente por los actores y las situaciones en función de contemporanizar la comunicación con ese espectador de hoy que es usted, y de decir las cosas a nuestra manera. Tratamos de alejarnos de un realismo reproductivo para encontrar una cualidad extrañada, una suerte de realismo expresivo que acentúe la polifonía de sentidos a favor de una amplia recepción.

-
Omar Valiño-
En Alamar, La Habana, 1997.
 

No tuve oportunidad de ver esta excelente puesta en escena a finales de los noventa, cuando Teatro D´Dos la estrenó y obtuvo con ella premios y reconocimientos de público y crítica. Feliz ocasión -que sugiero a todos los amantes del buen teatro- para llegarse ahora en este junio del 2008 hasta la sala de Argos Teatro, de viernes a domingos.

El espectáculo de una hora de duración continúa presentándose con el elenco original. Julio César Ramírez (foto derecha superior), Jorge Fernández y Daysi Sánchez (imágenes inmediatas inferiores) se adentran en este texto, que integra los clásicos del teatro cubano, en uno de esos escasos rejuegos teatrales donde "el uno obliga a actuar al otro".

La puesta, según me cuenta el director artístico y general de la compañía, que también asume el rol de Estebam, sólo está un poco revitalizada, pero sustancialmente es la misma de hace diez años. Así, tres inmejorables y muy bien imbricadas actuaciones presentan personajes que  aunque narran una historia donde son develados los cánones morales locales de los sesenta, pronto aceptamos cuánta vigencia hay aún en más de un planteamiento, dentro de estas relaciones interpersonales, en una familia cubana, y no sólo de pueblos como está enmarcado en el texto.

Esta obra de Abelardo Estorino que ha sido escenificada por innumerables grupos cubanos y extranjeros, también llevada a la televisión cubana, encuentra una valiosa mirada desde Teatro D´Dos. Merece la pena destacar el trabajo de síntesis, y la limpieza en la utilización de los diversos códigos narrativos. Los tres actores cuidan la dicción y el trabajo de voz tanto como la gestualidad, pero además, Julio César Ramírez investiga y utiliza con acierto atrevidos recursos, como el de casi un minuto de oscuridad total, escena donde la comunicación entre intérpretes y espectadores se hace sólo a través del texto dicho-escuchado. La  intimidad del espacio de 20 de Mayo y Ayestarán donde son realizadas estas reposiciones de La casa vieja, es  un positivo ingrediente más para una de las mejores ofertas teatrales capitalinas, en los comienzos del verano del  2008.

-Fotos y comentarios: Pepe Murrieta-


 

 La casa vieja por Teatro D´Dos realizó presentaciones en el Festival de Occidente de Guanare, Venezuela en noviembre del 2006.

 función única: sala teatro Adolfo Llauradó el miércoles 30 de marzo´05, 8:30 p.m.

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La casa vieja, fue estrenada el 23 de febrero 1997 por Teatro D'Dos en la sala de San Ignacio 166 en Ciudad de La Habana; allí realizó una breve temporada para luego establecer otra de tres meses en, La Salita, entonces sede de Teatro D'Dos, en el Museo de Arte Colonial de La Habana Vieja. Durante esas presentaciones recibió el reconocimiento del público.

Obtuvo el Premio de la Crítica Especializada de nuestro país (Premio Villanueva como una de los mejores espectáculos estrenados en 1997). En 1998 es Premio de Puesta en Escena del Festival de Teatro de Camaguey. Su actriz, Deisy Sánchez, recibió el Premio a la Mejor Actuación Femenina del mismofestival.

La casa Vieja, es uno de los montajes emblemáticos de Teatro D'Dos, donde se visualiza el despegue de una poética muy particular que ha sostenido el colectivo como sello distintivo.

La reposición de la obra y su participación en el festival de Teatro de Occidente de Guanare, Venezuela, marca el inicio de la celebración por los diez años del estreno del espectáculo, donde el grupo ha sabido mantener su elenco original, Daisy Sánchez, Jorge Fernández y Julio César Ramirez.

 

 


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