GRUPO TEATRO ESCAMBRAY 

 

 

 

La Macagua, Manicaragua, Villa Clara. C. P. 53200, Cuba

Teléfono: (542) 49-1393

       

Fotos: cortesía de la agrupación

Fundado en 1968 por los muy conocidos actores y directores de teatro, Sergio Corrieri y Gilda Hernández, el Grupo Teatro Escambray ha sido una de las agrupaciones surgidas en la década de los 60 que se ha mantenido en activo en el panorama teatral de nuestro país.

        Durante la década de los 70 la mayor parte de su repertorio surgió a partir de su interacción con la comunidad campesina de la región montañosa del Escambray, situada en el centro-sur de la isla. Su búsqueda de una relación estrecha entre la escena y el público, entre el teatro y la vida nacional, con una mirada crítica a la realidad nacional, reflejó en aquellos momentos un contexto socio-cultural particular: el de los conflictos generados en el campo cubano por el proceso agrario desarrollado por la revolución cubana.

        Usando los códigos verbales, gestuales, kinésicos y proxémicos y todos los referentes culturales de dicha comunidad, creó espectáculos teatrales de estructuras dramáticas abiertas que permitían la intervención del público dentro del hecho teatral. Las formas artísticas habituales de esta comunidad: narraciones orales, controversias cantadas, eventos de participación comunitaria, etc fueron utilizadas por la agrupación en su afán de producir una fricción productiva entre público y teatro, que pudiera ser estudiada y controlada por los propios creadores, aportando de esa manera un aire renovador a la manera de hacer teatro en Cuba, lo que lo acercaba de forma particular a la creación colectiva desarrollada por experiencias cercanas en el área latinoamericana de entonces.

          De esta época quedaron como experiencias relevantes los estrenos de La Vitrina, de Albio Paz (1971), El paraíso recobrado, del mismo autor (1972), El juicio, de Gilda Hernández (1973), Ramona, de Roberto Orihuela (1977), La emboscada, del mismo autor (1978), por citar algunas.

          Cambios profundos en la realidad agraria de la región Escambray, insertada en procesos económicos y sociales de desarrollo estandarizados provocó el colapso de la cultura campesina particular de la zona, que impulsó al Teatro Escambray a dar continuidad a su labor dentro de un contexto más amplio: el del fenómeno urbanizador, el del mundo juvenil surgido dentro de las escuelas de nuevo tipo, el del mundo industrial y obrero a partir de procesos industrializadores, etc, generadores a su vez de nuevas contradicciones sociales y éticas. En la década de los 80 piezas como Molinos de viento, de Rafael González (1984), Accidente, de Roberto Orihuela (1986), Tu parte de culpa, de Senel Paz (1986), Calle Cuba 80 bajo la lluvia, de Rafael González (1988) hablan de esta nueva perspectiva que implicó, por otra parte, cambios en los códigos teatrales utilizados por situarse frente a públicos diversos no estrictamente campesinos, por desarrollarse en espacios más convencionales—no necesariamente en espacios abiertos como en la etapa anterior—y a un proceso paulatino de interiorización de los conflictos que impedían la realización de una estructura dramática abierta y que, por otra parte, exigía la creación de una atmósfera más íntima, ajena a la concepción anterior de una especie de teatro-foro, aunque en aquel predominara la farsa como género.

           Los convulsos cambios de la sociedad cubana producidos por la caída del mundo socialista europeo, generó en los

El metodólogo. 

 90 un paso más hacia la generalización de los conflictos. Se trataba ahora de explicarnos quiénes somos los cubanos ahora después de sucesivos cambios y transformaciones, hacia donde nos dirigimos, en qué ha devenido el ser nacional. El Teatro Escambray trata, desde esta década, a estos cuatro primeros años del presente siglo, de compartir con su público interrogantes más que certezas. Desde obras como Fabriles , de Reinaldo Montero (1991), Fábula de un país de cera, de Joel Cano (1993), La paloma negra, de Rafael González (1993), Los equívocos morales, de Reinaldo Montero (1996), Curso general teórico-práctico de animación turística por el metodólogo Liborio Hurtado, de Rafael González (2000), Como caña al viento, de Eliseo Diego con dramaturgia de Carlos Pérez Peña (2002) o Voz en Martí, de Jorge Mañach con dramaturgia de Carlos Pérez Peña (2003), el Teatro Escambray persiste en un teatro nada inocuo, que promueva inquietudes e interrogantes, que permita al espectador mantener una actitud activa ante el hecho artístico, que no sea complaciente ni populista, pero que sostenga un cordón umbilical con la nación cubana.

 

ACTIVIDADES RECIENTES DEL TEATRO ESCAMBRAY.

 

70 años con Carlos Pérez Peña.
Homenaje por sus siete décadas de vida en Matanzas el 31 de mayo.
 

Callado, sin oportunismo, aspavientos ni efectismos, hace teatro. Permanecer allí es la «sencilla» elección de su vida, guiada por el precepto, nunca dogmático, de entregarse a una causa, a una forma de existencia del teatro. Solemos valorar poco esas actitudes, aquilatamos más las pasarelas. Por eso, muchos compadecen a Carlos o no lo entienden. Yo admiro su eucaristía, su manera de darse «como caña al viento». 

-Omar Valiño-

El sábado 31 de mayo´08 a las 4:00 pm, la Sala Papalote de la Ciudad de Matanzas se vestirá de gala para celebrar el 70 cumpleaños de uno de los teatristas más prestigiosos de la Isla, Carlos Pérez Peña. Actor, diseñador, profesor y director artístico, comenzó su rica y amplia trayectoria escénica en la Academia de Arte Dramático de La Habana, sin el consentimiento de su familia, pero con muchas ganas de hacer carrera profesional sobre las tablas. El Teatro Nacional de Guiñol, el Conjunto Dramático Nacional, el Grupo teatral La Rueda, la efímera experiencia de Los 12, fueron los espacios que vieron crecer su arte hasta consagrarse definitivamente a su labor en el Teatro Escambray en 1968, lugar donde aun permanece. Desde las montañas del centro de la Isla su labor como actor y director teatral nos ha legado espectáculos imprescindibles como La paloma negraVoz en Martí, Como caña al viento o más recientemente un texto de la dramaturgia contemporánea alemana titulado Un día en la Plaza Roosevelt. Una nueva legión de actores se ha formado entre sus sabias manos y su inmenso corazón, Pérez Peña además de talento posee el donde de la sencillez y la modestia. Por tanto, colegas y admiradores se reunirán en Matanzas para tributarle un merecido felicidades, en una tarde de danza, títeres, música y teatro, todas las artes que él ha desarrollado. La revista Tablas, el CNAE, Danza contemporánea Espiral, Teatro de Las Estaciones y el Centro de Documentación e Investigación de Artes escénicas de Matanzas, con el apoyo del Consejo Provincial de la ciudad yumurina han organizado el festejo bajo la dirección artística de Rubén Darío Salazar. Será una tarde única y merecida, como precisa un hombre de teatro de la talla de Carlos Pérez Peña.

_____________________________________________

 

TEATRO Y NACIÓN

 

            Desde la celebración de su 25 aniversario, el Teatro Escambray realiza en su sede con carácter bianual, en coordinación con el Consejo Nacional de las Artes Escénicas y la revista Tablas, un evento teórico—en cada ocasión con un nuevo tema—en torno a asuntos acuciantes para las artes escénicas del país. A fines del año 2004 realizó la VI edición de este evento—en la fecha de su 35 aniversario de fundación—bajo el tema de “El teatro de grupo en Cuba”, que acogió a una amplia representación de las más variadas tendencias del movimiento teatral cubano, y que tuvo como invitados especiales a Eugenio Barba y Julia Varley, del Odin Teatro de Dinamarca, así como a Miguel Rubio, director de la agrupación Yuyachkhani, de Perú. Jornadas intensas de exposiciones y debates permitieron valorar experiencias cubanas como las de Teatro Estudio, Teatro Escambray y Cabildo Teatral Santiago, así como confrontar nuestras realidades con las concepciones de grupo teatral de nuestros amigos extranjeros invitados, los que tuvieron intervenciones magistrales. La doctora Raquel Carrió, dramaturga de el Teatro Buendía abrió la sesión inaugural con una ponencia que abría el tema a debate. Participaron además representaciones de la mayoría de las agrupaciones teatrales del país, críticos teatrales y alumnos y profesores del Instituto Superior de Artes Escénicas.

 

TALLER INTERNACIONAL PARA LA PREPARACIÓN DEL ACTOR. TEATRO ESCAMBRAY—TEATRO POPULAR LA BARRACA DE ESPAÑA.

 

            En el mes de julio del  año 2004 se realizó en nuestra sede la segunda sesión de trabajo, con auspicios de la agrupación teatral española La Barraca, dirigida por Jaime Losada y Alicia Hermida, de este taller internacional permanente que anualmente se desarrolla en nuestra institución desde el 2003. Por espacio de un mes profesores españoles de la agrupación La Barraca y profesores cubanos del Teatro Escambray, impartieron a alumnos y profesionales provenientes de Guatemala y España, cursos sobre el verso en el teatro, sobre preparación física y panorama de la cultura y el teatro en Cuba. El programa contempló funciones de obras teatrales del Teatro Escambray y del re-estreno en Cuba de la pieza de Edward Albee ¿Quién le teme a Virginia Woolf? , estrenada por primera vez en nuestro país en la década de los 60. También contempló un ciclo de cine cubano, funciones del conjunto de cantos y bailes negros Oché, una función del Ballet Nacional de Cuba, un programa musical con una destacada agrupación musical de la provincia de Villa Clara, Vionaika y su grupo, así como visitas a lugares de interés cultural y turístico. El taller concluyó con el estreno conjunto entre La Barraca y el Teatro Escambray de El retablillo de don Cristóbal, de Federico García Lorca.

 

 

TEATRO ESCAMBRAY, EL TABACO Y MARTÍ.

 

            En el año 2003 Teatro Escambray estrenó un trabajo especial: se trata de Voz en Martí, una especie de lectura dramatizada de una selección de la biografía Martí, el apóstol, del ensayista cubano Jorge Mañach, nacido en la provincia de Villa Clara y que murió en fecha temprana de los años 60 en los Estados Unidos. Este trabajo fue estrenado en conmemoración del 150 aniversario del natalicio del héroe nacional cubano. Voz en Martí recoge partes esenciales de la biografía del apóstol de la independencia cubana, así como textos escritos por el gran intelectual cubano del siglo XIX. El organizador y director de este trabajo, Carlos Pérez Peña, lo concibió para el espacio de las fábricas de tabaco en Cuba, donde se tuerce manualmente el tabaco y donde hay una tradición de lectores de tabaquería que leen novelas, cuentos y otros géneros literarios a los trabajadores mientras realizan su labor. Por otra parte, una buena parte de la prédica de José Martí en los Estados Unidos, a fin de recoger fondos para la causa independentista cubana, la realizó entre los torcedores de tabaco de las comunidades cubanas en Tampa y Cayo Hueso.

           Voz en Martí, como una experiencia única dentro del panorama de las artes escénicas de nuestro país, fue seleccionado a principios de este año por la crítica especializada como uno de los espectáculos más notables de la escena cubana, por lo que le fue otorgado el Premio Villanueva de teatro.

            Desde el pasado año, por otra parte, el Teatro Escambray mantiene un convenio con la Empresa Nacional de Tabaco para presentar este espectáculos por todas las fábricas de tabaco y escogidas tabacaleras del país. (Escogida: lugar donde se selecciona la hoja para su posterior torcedura). Recientemente se presentó como obra invitada en el Festival Nacional de Teatro de Camagüey en las fábricas de tabaco de Florida y Camagüey, como ya lo había hecho anteriormente, en el marco del Festival Internacional de Teatro de La Habana en el 2003 en todas las grandes fábricas de tabaco de dicha ciudad.

 

 

EL TEATRO ESCAMBRAY Y LA FORMACIÓN DE LOS JÓVENES ACTORES.

 

            El pasado año 2004, el Teatro Escambray asumió en su sede la preparación de ocho alumnos de la nueva escuela de formación de actores de la provincia de Villa Clara. (Academia de Teatro de Villa Clara). Para su graduación se dirigieron cuatro procesos de trabajo que fueron presentados en el mes de junio del pasado año: El camino de los pasos peligrosos, de Michel Marc Bouchard (Canadá), El puente sobre el río Marion, de Daniel MacIvor (Canadá), El zapato sucio, de Amado del Pino, en versión de Jorge Luis Leyva y Albanta, un texto escrito por uno de los propios alumnos, Saúl Rojas. Al término de su graduación, los ocho alumnos pidieron su ingreso oficial al Teatro Escambray. Han quedado como parte del repertorio oficial de la agrupación los dos primeros títulos, con los que en estos momentos el Teatro Escambray hace representaciones por varios municipios de la provincia.

 

TEATRO ESCAMBRAY, MAYO TEATRAL Y UNA MUJER EN LA LUNA.

 

            Desde hace varios años el Teatro Escambray acoge en su sede a participantes de la jornadas Mayo Teatral que organiza  y realiza cada dos años la Casa de las Américas. En años anteriores se habían recibido aquí a agrupaciones de tanto prestigio como La Candelaria, de Colombia; Matacandelas, también de dicho país; el Teatro de los Andes, de Bolivia. En el mayo del 2004, además de encontrarnos en la ciudad de Cienfuegos con nuestros amigos de Matacandelas, de regreso nuevamente en Cuba, recibimos en nuestra sede a la actriz costarricense Elia Arce, radicada en Los Angeles, que desarrolló en la sede una sesión de taller, así como hizo presentación de su performance Primera mujer en la luna en el Estudio Teatral de la ciudad de Santa Clara. El intercambio de Elia Arce con los miembros de la agrupación fue muy exitosa y familiar, hecho que se hizo más grato con el intercambio con personalidades cubanas y estadounidenses vinculadas al cantautor Pablo Milanés, que acompañaban a la artista costarricense.

 

TEATRO ESCAMBRAY Y  EL ROYAL COURT DE LONDRES.

 

El pasado febrero de 2005 la sede del Teatro Escambray fue el espacio en que sesionara un nuevo taller de dramaturgia para jóvenes autores teatrales emergentes de nuestro país, bajo la dirección de miembros de la reconocidísima institución del Royal Court de Londres, quien a través del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, ha posibilitado estos cursos de formación de autores dramáticos.

 

  


 -salir a portada-